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Juegos para el confinamiento si te has hartado de Animal Crossing: New Horizons

Animal Crossing: New Horizons llegó a nuestras vidas en el momento en que más lo necesitábamos. La pandemia y el confinamiento que empezábamos a asumir por aquellas fechas fueron más llevaderos para millones de personas gracias al juego de Nintendo.

El éxito de este videojuego ha sido de tal magnitud que hasta personalidades del cine y distintas empresas han mostrado su ilusión por Animal Crossing: New Horizons, como Brie Larson o Elijah Wood. El último en unirse ha sido el candidato a la presidencia de Estados Unidos Joe Biden, quien mostró hace pocos días su isla.

Sin embargo, tras llevar más de 150 horas he de reconocer que estoy hasta las narices de este videojuego y que he pasado de amarlo a odiarlo.

Por eso, he pensado crear este artículo en el que voy a hacer un análisis detallado sobre Animal Crossing: New Horizons, Stardew Valley y My Time at Portia con la intención de que encontréis vuestro próximo juego.

Animal Crossing: New Horizons. Nintendo.

Animal Crossing: New Horizons

He de reconocer que llevaba años esperando la nueva entrega de esta franquicia. El primero fue Animal Crossing: Wild World de la DS, aunque el que realmente me enganchó fue Animal Crossing: New Leaf, el videojuego al que más horas le echado en la 3DS.

La larga espera mereció la pena, pero aún siendo un gran juego creo que tiene bastantes sombras como veremos más adelante.

De qué trata

Animal Crossing: New Horizons nos traslada a una isla salvaje en la que convivimos con animales de todo tipo con diversas personalidades. Nuestra principal misión consiste en talar árboles, picar piedras, pescar peces, cazar bichos y buscar fósiles para conseguir bayas (la moneda de cambio) con las que mejorar nuestra casa y la isla y comprar cosas bonitas.

Animal Crossing: New Horizons o la esclavitud convertida en videojuego

El videojuego en resumidas cuentas consiste en hacer una serie de labores rutinarias con las que crear objetos que vendemos a Tom Nook y con las bayas obtenidas y otros elementos crear una isla encantadora.

Eso sí, para conseguirlo hay que tener demasiado tiempo libre al ser un juego excesivamente lento que te esclaviza y no te da ni las gracias.

Animal Crossing: New Horizons. Nintendo.

Un juego que condiciona tu vida

El juego se desarrolla en tiempo real siempre por lo que los peces y bichos aparecen a diferentes horas. Para crear cosas necesitas talar árboles y picar piedras, pero todos los materiales están limitados y hacer cada actividad conlleva un tiempo. Dar una vuelta completa a la isla consiguiendo todos los materiales supone una media de una hora mínimo.

A todo esto le tienes que añadir que las cosas se crean de una en una por lo que esta parte resulta excesivamente lenta y repetitiva. Además de talar, picar y buscar fósiles tienes que pescar, bucear y cazar bichos para poder ampliar la casa, poner puentes y escaleras, y comprar cosas para tener una casa y una isla bonita. Pero todo es excesivamente caro y para ver las obras construidas tienes que esperar un día real.

Si todo esto ya es de por sí bastante cargante, además tienes que saludar a los vecinos y darles cosas caras porque si no se enfadan y se van de tu isla. Cada día hay un personaje diferente que te vende cosas exclusivas solo ese día y cuya aparición es cada semana y pico, por lo que si quieres ver a todos los NPC (personaje no jugador) y completar el videojuego tienes que jugarlo todos los días.

Animal Crossing: New Horizons. Nintendo.

Otra cosa que no mola es que la tienda de ropa cierra a las 21:00 y la general a las 22:00 por lo que a partir de esa hora no puedes comprar nada y si vendes pierdes un 20% del dinero. Esto te condiciona a jugarlo a determinadas horas que no suelen ser las más convenientes para los estudiantes ni trabajadores.

La emoción brilla por su asusencia

Un amigo comparó Animal Crossing: New Horizons con el World of Warcraft por el tema del crafteo, y el tedio que le producen este tipo de mecánicas en ciertos videojuegos. Puede que eso les una, pero al menos en el videojuego de Blizzard Entertainment hay peleas; en cambio este Animal Crossing es muy blandito y no tiene nada realmente emocionante más allá de realizar tareas para comprar cosas. En esta isla lo único que cambian son las estaciones con sus respectivas especies y eventos como Halloween, Navidad o Pascua.

Animal Crossing: New Horizons: libertad creativa, marketing y ofertas laborales

Lo bueno de Animal Crossing: New Horizons es la absoluta libertad que te deja a la hora de personalizar los objetos y las ropas. Las personas con buena mano artística se lo pasan en grande creando nuevos diseños. Esta libertad creativa es tal que hasta ciertas empresas han creado islas en el videojuego para vender sus productos y han salido ofertas laborales para llevar la isla de alguna tienda. Un trabajo que personalmente no recomendaría pese a sonar de maravilla ya que es un juego realmente esclavista que te absorbe el tiempo y las energías.

Animal Crossing o cómo explicarles el capitalismo a los niños

La franquicia de Animal Crossing empezó como un juego muy pequeño en el que básicamente lo único que podías hacer era sacudir árboles de los que caían bayas con las que pagabas la hipoteca y amueblabas tu casa. Con cada entrega, la franquicia ha ido evolucionando hasta tomar elementos de otros videojuegos en los que influyó, sobre todo de Stardew Valley.

Los videojuegos de Animal Crossing son puro capitalismo ya que se resumen en trabajar duro con la única motivación de pagar la hipoteca y comprar cosas bonitas. Es como un trabajo en el que los NPCs te lanzan indirectas de que eres un vago cuando no estás cumpliendo con tus labores de la isla. Y con lo único que te gratifica es la promesa de poder comprar cosas bonitas a cambio de trabajo duro.

Además, hay un sistema tipo bolsa en el que compras nabos que luego vendes y cuyo precio varía cada día. Pero los nabos solo puedes comprarlos los domingos de 05:00 a 12:00, por lo que nunca he accedido a ellos porque como comprenderéis a esas horas o estoy durmiendo o de fiesta y no me voy a levantar un domingo pronto para comprar unos nabos virtuales.

Por estos motivos, creo que Animal Crossing: New Horizons es la forma perfecta de explicar a los niños lo que es el capitalismo al ser un juego muy infantil y tener unas normas muy estrictas de comportamiento para proteger a los más pequeños de la casa. Además, no contiene micro pagos por lo que las madres y padres pueden estar tranquilos de que sus pequeñines nos les hagan alguna trastada con la tarjeta de crédito.

Tráiler de Animal Crossing: New Horizons. Nintendo.

Stardew Valley: Uno de los mejores «yo me lo guiso, yo me lo como» de la historia de los videojuegos

Stardew Valley es un videojuego que toma diversos elementos de títulos tan aclamados como Animal Crossing, Harvest Moon, Terraria, o Zelda, para crear algo completamente nuevo y adictivo. Gracias a la combinación de estos, su creador nos ofrece uno de los mejores simuladores sociales actuales con toques RPG y de crafteo.

El juego fue desarrollado por una sola persona,Eric «ConcernedApe» Barone, creando un fascinante mundo más profundo y complejo de lo que puede parecer a simple vista. Fue publicado en por primera vez para PC el 26 de febrero de 2016 y actualmente lo podéis encontrar prácticamente en todas las plataformas.

De qué trata

En este videojuego, dejamos nuestra estresante vida en la ciudad para irnos a vivir a la granja de nuestro difunto abuelo en un pequeño y hermoso pueblo lleno de secretos.

Al principio empezamos con muy pocas cosas y nuestras actividades se centrarán en el cultivo, la recolección, la tala y la minería. Poco a poco nuestras habilidades irán mejorando (ahí entra la parte RPG) de tal modo que podremos industrializar nuestra granja y centrarnos en ir a la mina en busca de materiales raros. Estos objetos los obtendremos luchando contra las criaturas que pueblan las distintas plantas de la mina. Las batallas recuerdan a las de los primeros Zelda y son una parte realmente importante del videojuego.

Mina de Stardew Valley. ConcernedApe.

Dicho esto, puede parecer que Stardew Valley es un videojuego tonto y fácil, más propio de jugadores casuales. Sin embargo, el juego posee una complejidad asombrosa en la que debemos exprimir al máximo nuestro cerebro para conseguir rentabilizar nuestros recursos y luchar contra todo tipo de criaturas para poder en la historia.

A todo esto se une la parte social de la que hablaré más adelante y que personalmente me parece la más redonda de este videojuego debido a su profundidad dramática.

Pero, si ya tengo el Animal Crossing ¿por qué debo probar Stardew Valley?

Por la sencilla razón de que Stardew Valley ha tomado prestado mecánicas de otros videojuegos para crear uno completamente nuevo en el que se mejoran los problemas que tenían estos.

Stardew Valley también se desarrolla a lo largo del tiempo y de las estaciones. Por suerte, cada día de videojuego dura unos catorce minutos de vida real, por lo que puedes jugarlo en cualquier momento y disfrutar de todo su contenido. El juego se guarda cada vez que te vas a la cama lo que lo convierte en un juego muy adictivo ya que en poco tiempo puedes pasar varios días en el precioso universo de Stardew Valley.

Centro comunitario de Stardew Valley. ConcernedApe.

El crafteo en Stardew Valley es bastante dinámico ya que puedes crear varias cosas a la vez al contrario que en Animal Crossing: New Horizons. El acceso a las recetas no conlleva todos los quebraderos de cabeza que supone en otros videojuegos como Minecraft o Terraria.

En cuanto al tema de las relaciones sociales, Stardew Valley también le da mil vueltas al resto de videojuegos de este estilo, ya que conocer a los miembros de nuestro pueblo no solo nos trae recompensas, también nos ofrece momentos inolvidables.

Stardew Valley: el simulador social más adulto y redondo

¡Ojo! Stardew Valley no es un juego para niños. Las historias que esconde son muy adultas y duras, encontrándonos con pobreza, alcoholismo, depresiones, y enfermedades terminales, entre otras desgracias, convirtiéndose en uno de los videojuegos más humanos y bonitos que nos ha dado el género de los simuladores sociales.

El juego trata temas universales que nos tocan a todos, y cada NPC tiene una personalidad tan bien diseñada que nos hace empatizar y alegrarnos o sufrir con el devenir de sus vidas. La profundidad de cada NPC y sus tramas son una delicia que de un día para otro te enamoran o te golpean con dureza. Nunca olvidaré el día que ayudé a uno de ellos a salir del alcoholismo como si hubiera ocurrido con un amigo real, una sensación de logro que ningún otro videojuego me ha generado.

Stardew Valley y su gran representación LGTBIQ

Por último, no puedo dejar de mencionar que mientras franquicias como Harvest Moon se negaban a incluir parejas LGTBIQ entre sus opciones, Eric «ConcernedApe» Barone dio un paso adelante a favor de la representación de este colectivo en videojuegos permitiéndonos elegir de quien nos enamoramos independientemente de su orientación sexual.

En ningún momento del videojuego se juzga o penaliza por ser gay o lesbiana como ocurre en Fable II, un videojuego que prometía una buena representación del colectivo y que hoy en día puede resultar hasta ofensivo.

Todo esto unido a sus mecánicas no puedo dejar de recomendar Stardew Valley.

Tráiler de Stardew Valley. ConcernedApe.

My Time at Portia: La versión «mejorada» de Stardew Valley

Empiezo por aclarar lo de «mejorada» porque considero que de buenas a primeras los gráficos de My Time at Portia pueden resultar mejores y más actuales frente al estilo pixelado de Stardew Valley. Sin embargo, pese a ser un buen juego al que me he vuelto a enganchar, tiene muchos pequeños fallos que ya podrían haber solucionado. Además, la magia del arte de Stardew Valley se pierde en una dirección artística poco trabajada y que puede llega a ser empalagosa.

Dicho esto, aclarar que aún con sus fallos me parece un juego la mar de entretenido y que enganchará a todos los amantes de los simuladores sociales y de los juegos de crafteo.

Manual de ensamblaje de My Time at Portia. Team17.

My Time at Portia fue lanzado el 15 de enero de 2019 en PC y unos meses después aterrizó en Xbox One, PS4 y Switch. Si tenéis el Game Pass podéis descargarlo y probarlo.

Vamos a ver de qué trata My Time at Portia.

My Time at Portia: Mama quiero ser albañil o De profesión albañil

En My Time at Portia cambiamos el rol de granjero por el de albañil. En este juego, todo lo relacionado con las granjas pasa a un segundo plano para centrar las mecánicas en torno a la estación de ensamblaje a través de la cual podremos crear todo tipo de cosas.

Sin duda, el peor aspecto de este videojuego es el sistema de batalla que intenta emular a sistemas más complejos fracasando en el intento.

En cuanto a lo demás, es un clon directo de Stardew Valley con la salvedad de tener el mundo más abierto que ofrece este tipo de videojuegos y que asegura una buena cantidad de horas de diversión.

Tráiler de My Time at Portia. Team17.

Conclusión

Para cerrar, decir que los tres juegos me parecen con sus más y sus menos juegos a los que acudir una y otra vez. Animal Crossing: New Horizons lo recomiendo a los más pequeños de la casa y a toda persona que no le importen los avances lentos. My Time at Portia lo recomendaría solo a quienes tengan Game Pass ya que es el que menos tiene que aportar. Y para el final dejo mi favorito, Stardew Valley, que lo recomiendo a toda persona adulta que quiera disfrutar de uno de los mejores videojuegos indie de la década.

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